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jueves, 13 de febrero de 2014

INSUFRIBLES



Los compañeros del colegio trataban de acercarse a ella lo menos posible. Y en el instituto iba de grupo en grupo, sin llegar a sentirse cómoda y aceptada en ninguno. Le fue mejor en la Universidad, porque pasó desapercibida, iba a lo suyo. Pero en su nuevo y flamante trabajo volvía a sentirse un bicho raro. Su madre pensaba que había alguna conjura en contra de ella. Mucho más fácil eso que reconocer que su hija es insufrible.

(Escrito bajo los efectos de un gripazo...así que no iré hoy)

CONJURO




Bajo esta noche estelífera
de luna fúlgida
y sobre un manto herbífero,
se elevan flameantes
las miríficas llamas ígneas
que dan cobijo al aquelarre
de impúberes corazones  rotos.

Aishalaaaa, aishaaaaa!

Hebras de virgen doradas al sol,
cuernos ebúrneos de sarrio pirenaico,
lágrimas límpidas de ojos nacarados,
gotas purpúreas de sangre celeste,
plumas, sapos,  escamas,
huesos, pétalos,  culebras,

Aishalaaaa,  aishalaaaa!

El tronante humo emerge
elevando el fulgor de las súplicas,
múltiples voces desgargantadas,
rábidos alaridos convulsos,
bailes undívagos que quiebran el suelo
y empapan pletóricos
a los discípulos cuerpos desnudos.

Aishalaaaa, aishalaaaa!

Que el Dios de la nigromancia
atienda nuestra vil plegaria,
que medie, opífice, para hechizar
el curso de lo atormentante,
la raíz de la iracundia,
que acepte bajo amenaza
el conjuro de las almas dolientes.

Aishalaaaa, aishalaaaa!

miércoles, 12 de febrero de 2014

AMOR O CONJURA


Desde que se mudó, coincidían todas las mañanas en el ascensor. Atento le abría la puerta y le deseaba buen día. Creía en el destino, ¡anhelaba volverla a ver de nuevo! Cuando cada uno se encontraba en su casa, en el secretísmo que ofrece la noche, él la idealizaba y pedía que Cupido le echara una mano con sus flechas. Mientras,  ella conjuraba en la oscuridad, clavando alfileres en aquel muñequito de trapo que tanto se parecía a su vecino.

"Haberlas, hailas"

   


No creo en nada de "eso", pero voy a tener que pensar que existe una conjura para que
por mucho que lo intente, no consiga publicar a tiempo mis "ochenta palabras".
Lo escribo, con más o menos inspiración, pero con gran ilusión y cariño, y ... ¡zas!, al pasarlo
al blog, desaparece sin dejar rastro. Menos mal que acostumbro a escribirlo en el mío (de anillas). ¿Esto qué es?, ¿conjura? o, que tal vez lo que necesite sea un curso urgente de informática.

Autora: Fali de los Santos 
(Microrrelato rescatado del borrador del blog, donde como por arte de magia y tal vez, alguna que otra conjura no ideada, lo he encontrado -Pilar Arenas-)